Banca & FinTech

Banca alerta que Chile atraviesa la mayor caída de la actividad crediticia en 30 años

La industria suma 42 meses consecutivos sin recuperar el crecimiento crediticio, el mayor ciclo de contracción que ha experimentado, superando a la crisis de 2008.

Por: Vicente Vera | Publicado: Jueves 1 de febrero de 2024 a las 04:00 hrs.
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El año 2023 no fue un buen ejercicio para la banca. Durante la mañana del miércoles se conocieron los resultados operacionales de la industria al cierre de diciembre y de acuerdo a los números entregados por la Asociación de Bancos (ABIF), se terminó el año con una disminución en el saldo de colocaciones de 1,3% en 2023.

Se trata de la segunda contracción anual consecutiva de la actividad crediticia. Desde la ABIF apuntaron que el bajo dinamismo del préstamo se da en un contexto de desaceleración de la actividad económica, donde todas las proyecciones apuntan a una variación nula del PIB respecto del año anterior.

Con este telón de fondo, el gremio presidido por José Manuel Mena indicó en un informe que “estas cifras reiteran la prolongación del ciclo negativo del crédito, caracterizado por la caída más profunda y persistente de los últimos 30 años”. 

 La ABIF ya había alertado a comienzos de enero que este ciclo de contracción crediticia estaba superando incluso los números registrados en la crisis financiera global de 2008. Los registros del gremio arrojaron que se cumplieron en diciembre 42 meses consecutivos sin recuperar una senda de crecimiento. 

Las mismas cifras evidenciaron que la trayectoria del crédito, normalizado por el nivel de actividad de cada país, muestra que Chile ha estado permanentemente en la cota inferior de la muestra, y acumula la mayor caída de la actividad crediticia. Incluso, desde noviembre de 2021 a la fecha queda por debajo del rango de los países de América Latina.

Otra de las inquietudes que surgen con las cifras de cierre de año es que la morosidad mayor a 90 días aumentó 45 puntos base en 2023, hasta 2,15% de las colocaciones totales, lo que no se exhibía desde el año 2013. 

Segmento comercial

A nivel de cartera, el segmento comercial es uno de los más afectados. El crédito comercial cerró el año con un crecimiento negativo. El saldo de colocaciones se contrajo un 3,6% y el flujo anual de nuevas operaciones se redujo en un 1,8%.

Al momento de diferenciar por tamaño, el flujo de colocaciones a grandes corporaciones se mantuvo en torno a US$ 100 mil millones en 2023, nivel similar al registrado en 2022. 

En tanto, el flujo de préstamos a Mipyme se contrajo por tercer año consecutivo, con un desplome de 18,7%, alcanzando los US$ 4.300 millones en 2023. Este número es un 50% inferior respecto del promedio del período comprendido entre 2015 y 2019. 

De cara a 2024, la ABIF abordó que las perspectivas para la reactivación del crédito comercial, “más allá del estímulo que puedan generar los recortes de tasas, dependerán en gran medida de cómo evolucionen la actividad económica y la inversión durante el próximo año”.

Situación hipotecaria

La cartera hipotecaria también vio un bajo nivel de actividad en 2023. El saldo de colocaciones concluyó el año con un magro crecimiento de 2,4%. En tanto, el flujo de nuevas operaciones aumentó 7,6% respecto al año 2022, partiendo de niveles extraordinariamente bajos, para alcanzar un monto total cercano a los US$ 9 mil millones, cifra que aún es muy inferior respecto de años previos.

Desde la banca aclararon que “más allá del ciclo económico, un factor que ha frenado la demanda de crédito para la vivienda en los últimos años ha sido el elevado nivel de la tasa hipotecaria, la cual experimentó nuevas alzas en el cuarto trimestre de 2023, impulsadas por el aumento de las tasas de referencia de largo plazo”. 

El año cerró con una tasa de interés promedio anual en UF de 5,21%.

Baja en el consumo

La cartera de consumo tampoco fue inmune a la situación económica del país. El saldo de colocaciones registró una caída de 2,3%, lejos de recuperar los niveles pre pandemia.

Para la ABIF, el débil desempeño de la cartera dice relación “con la lenta recuperación del mercado laboral. Así, la tasa de ocupación, definida como la población ocupada como porcentaje de quienes están en edad de trabajar, con un 56,6% a diciembre de 2023 todavía no alcanza niveles pre pandemia (en torno a 58%), lo que se traduce en menos personas ocupadas y, por lo tanto, un menor número de posibles sujetos de crédito”. 

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